««Un blog sobre la historia de los tranvías eléctricos de La Habana, sus principales componentes tecnológicos y arquitectónicos, funcionamiento, parque móvil e impacto social y cultural en una ciudad que hoy los añora»».
A modo de preámbulo
Hace apenas seis décadas que los tranvías dejaron de ser el principal medio de transporte público con que contaba La Habana. Entonces unas treinta líneas eran servidas por cientos de carros eléctricos que recorrían diariamente miles de millas por toda la ciudad, enlazando áreas residenciales con parques industriales, hoteles con centros nocturnos, mercados y centros comerciales con escuelas y repartos. La vida iba a la par del tranvía. Paraderos, plantas eléctricas, estaciones y oficinas, eran elementos de un paisaje urbano desgraciadamente llamado a desaparecer...
Todo esto fue el tranvía. Raíles que horadaron calles y avenidas que llegan, inutilizados, a nuestros días, cables aéreos entretejidos en tupida red de cobre y bronce, ruidos y silencios sumergidos en la historia de los barrios y sus habitantes, huella arquitectónica, histórica y cultural reflejo de los ritmos trepidantes de la modernidad...
En esencia, un aval más que suficiente para ser recordados por todo lo que hizo por nuestra ciudad...
miércoles, 25 de junio de 2014
¿Dónde vives Cristina? - !...En un tranvía!
miércoles, 28 de mayo de 2014
Un presidente, un tranvía, un periodista...
Está sucediendo, como recuerdan aún muchos venerables ancianos, el paso al Machado malo represor y autoritario de un Machado bueno General de las guerras de Independencia (había nacido en 1871), constructor de capitolios y carreteras. Varias personalidades, partidos e instituciones políticas de diversos sectores como los profesionales, estudiantiles, intelectuales y obreros comienzan abiertamente a criticarle sus acciones de gobierno, entre ellas el crímen político.
Para enrarecerse aún más este convulso panorama, empiezan a sentirse en Cuba los efectos de la crisis financiera estadounidense, cuyos influjos catalizarán, a la postre, la caída presidencial...
En la portada de esta publicación y para ilustrar el divorcio de Machado con la oposición, Arroyito dibuja un carro eléctrico del paradero del Príncipe (de ahí la inicial P), aunque el P6 nunca existió (lo cual formaba parte de la broma). Curiosamente el precio del semanario era cinco centavos, la misma tarifa de los tranvías habaneros.
La segunda, la manifestación fundamental que terminó con el machadato en agosto de 1933, -en algún momento de su carrera el presidente llegó a decir que bajo su mando las huelgas no durarían más de veinticuatro horas-, empezó por los transportistas habaneros, entre ellos y con un peso determinante, los trabajadores tranviarios. Nada, cosas de la vida...
miércoles, 30 de abril de 2014
Una transferencia tranviaria con una vocación de futuro.
!Sesenta y cinco años de antiguedad de un billete hecho para no durar y no presenta manchas, ni roturas, siquiera una esquina partida! ¿Cúal habrá sido su camino en la "supervivencia"? ¿Acaso estuvo guardado por décadas en el interior de un libro a contar desde el mismo instante que el conductor se lo entregó a un olvidadizo pasajero? Nadie lo sabrá nunca. Hoy no podemos hacer más que maravillarnos...







